Lo que la macrobiótica puede hacer por ti

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Muchas personas se preguntan en qué medida puede ayudar la macrobiótica en sus vidas. Algunos lo hacen desde su óptica particular, pues sufren problemas de salud, otros sólo desearían mejorar su aspecto físico o simplemente querrían aumentar su vitalidad y mejorar su calidad de vida.

Desde luego que hay muchos factores que determinan el bienestar físico y emocional de una persona y entre los más importantes se encuentran la alimentación, la calidad del aire que respiramos y del agua que bebemos, la calidad de nuestras relaciones personales, el nivel de estrés y por supuesto nuestras emociones. Pero hay una cosa clara, aunque algunos de ellos no podemos manejarlos pues nos vienen de alguna manera impuestos, la alimentación es un pilar básico de nuestra salud que está por entero bajo nuestra responsabilidad.

Con lo que comemos se fabrica nuestra sangre, que es la encargada de nutrir a todas las células de nuestro cuerpo. Las células constituyen todo nuestro ser, nuestros órganos, nuestros tejidos, nuestros huesos, nuestro sistema nervioso y todo lo que somos. Así que la calidad de nuestra sangre determina nuestro físico de arriba a abajo. Y la buena noticia es que tanto la sangre como todas y cada una de las células de nuestro cuerpo tienen la capacidad de regenerarse periódicamente. Pongamos unos ejemplos: en sólo 10 días se renueva nuestra linfa, en 4 meses se renueva toda nuestra sangre y en 7 años se renuevan todas las células de nuestro cuerpo disfrutando así de ¡¡ un cuerpo totalmente nuevo !! Cuando una persona cambia su estilo de alimentación a la macrobiótica las consecuencias se dejan notar de manera bastante rápida.

Muchas personas experimentan una mejoría notable en sólo 10 días, y en el caso de enfermedades serias, muchas de ellas dan un giro total en 4-8 meses (que es el equivalente de 1-2 renovaciones de la sangre). En todos los casos, absolutamente todos, la persona experimenta una mejoría en su calidad de vida: aumenta la vitalidad, se equilibran las emociones, aumenta la visión positiva de las cosas, se equilibra el peso y mejora el aspecto físico. Y en el plano más sutil, las personas se vuelven más confiadas, más tranquilas y relajadas, más seguras de sí mismas, ven que aumenta su autocontrol y su fuerza de voluntad y se afinan los sentidos física y metafóricamente hablando, esto es, vemos con más claridad las cosas importantes de la vida y empezamos a desarrollar nuestro potencial para vivir el presente y ser más felices. ¿No merece la pena intentarlo con un premio tan estupendo? y es que es mucho lo que podemos obtener “sólo” cambiando algunos de nuestros hábitos…

En el caso de personas que quieren recuperar su salud tenemos que decir que todas las personas son diferentes, y como tales, tienen capacidades de reacción distintas. No podemos asegurar desde aquí que las personas con problemas de salud vayan a encontrar su solución definitiva en esta opción, ni tampoco podemos garantizar un periodo de tiempo para que la curación sea posible (en algunos casos puede ocurrir en unos pocos días y en otros puede llevar años). Cuando cuidamos muy bien lo que comemos y seguimos un tratamiento curativo con la alimentación lo que hacemos es poner nuestro cuerpo en las mejores condiciones para que saque sus propios recursos de recuperación y de sanación. Lo que sí podemos asegurar es que la persona que decida iniciar este tipo de tratamiento siempre va a tener un resultado positivo, siempre va a mejorar en algún modo. Queremos recalcar también que los tratamientos enfocados a recuperar la salud con la macrobiótica no sustituyen en algún modo a los tratamientos médicos. Son un apoyo a estos, por eso recomendamos que sea supervisado también por su médico especialista.

Lo que pretendemos transmitir es que al adoptar un estilo de alimentación macrobiótica siempre vamos a ganar. Lo que comemos tiene una influencia inmediata y directa con nuestra salud y con nuestras emociones. Desde la antigüedad lo decía Hipócrates: “Que tu alimento sea tu medicina y tu medicina tu alimento

 

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