Testimonio 2

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Mari Carmen López.

(Cáncer de tiroides y colon irritable – junio 2010)

Mi nombre es Mª Carmen López y tengo 30 años. Mati Navas me pidió que contara mi historia personal para que así otras personas la puedan leer y animarse a confiar en el poder curativo de la macrobiótica. Así que lo hago encantada.

Conocí a Mati en su consulta en Julio de 2008. Las circunstancias hicieron que conociera a su hija en el lugar donde vamos a comprar productos ecológicos, y que meses más tarde fuera a la consulta de su madre, convencida ya de que una alimentación adecuada mejoraría mi salud tras la intervención de un cáncer de tiroides que una semana antes me diagnosticaron.

No sólo mi respuesta al postoperatorio fue óptima, sino que el acné con el que he convivido tantos años me mejoró de una manera espectacular. Del mismo modo, el colon irritable que he sufrido desde los 15 años se me ha corregido. Es verdad que en el momento que me salgo de esta alimentación, se me empeora la cara y el colon se resiente. Pero como con esta forma de alimentarme he ganado mucho en salud y belleza, no la cambio por ninguna otra.

Al principio del tratamiento, cuando Mati me ajustó los alimentos, no voy a mentir y decir que fue todo muy fácil, porque no fue así. Ahora me doy cuenta de que era porque no sabía cocinar con los productos que se utilizan en la macrobiótica. Al principio no entendía que Mati y Raquel comentaran sobre los sabores exquisitos que se obtienen nada más que de cocinar los cereales con un poco de gomasio. Poco a poco, a medida que asistí a algunos cursos de cocina con ellas, y leyendo libros de cocina y preguntando a gente que empecé a conocer de este mundo, he podido comprobar que el paladar va aprendiendo a prescindir de los sabores enmascarados a base de muchas especias, mucha sal…y se va afinando y consigue extraer, por ejemplo, de un simple mijo sin nada más, un sabor dulce exquisito. Pero para ello es necesario un proceso de reeducación alimenticia. Yo, aunque tuve la suerte de que por aquel entonces ya no comía carne ni fritos, ni bebía leche, comía poco queso, no solía tomar azúcar…he de decir que me costó eliminar en un principio por completo ciertos alimentos como el queso, o galletas edulcoradas con azúcar, ya que el dulce me encanta y no puedo pasar sin él. Sin embargo, el convencimiento de que era necesario en un principio y las ganas de quitarme los granitos que seguía teniendo, pudieron con las tentaciones que a veces tenía.

De esta manera, llevo dos años comiendo de forma macrobiótica, sin acné, con el colon controlado, y con más energía y ligereza que antes. He aprendido mucho de la filosofía que subyace a la macrobiótica, y estoy muy agradecida a mi enfermedad por darme la oportunidad de haber conocido la macrobiótica.

Es complicado llevar una vida así cuando se sale de casa, ya que uno no suele estar rodeado de gente que le guste “lo natural”. Hay gente que piensa que es un problema y que no le merece la pena el esfuerzo, otra que es una dieta cara…yo por mi experiencia, puedo constatar que si realmente se quiere alcanzar la salud y un estado de bienestar general, no es tan difícil organizarse. Al principio los amigos te miran con cara rara, no puedes comer lo que ellos, o se te va la mirada detrás de un suculento helado. Con el tiempo, los amigos se acostumbran, no pasa nada si un día comes algo que no sea macrobiótico (aunque el estómago lo notará en seguida), y tu cuerpo finalmente, al notar lo pesada que te pones al tomar un helado, es él el que te pide que no se lo des.

Doy testimonio del placer de disfrutar de los sabores que la Naturaleza nos ofrece por sí misma, y de las recetas tan exquisitas que se consiguen una vez que uno se familiariza con los productos y las recetas macrobióticas. Mi mayor descubrimiento, como soy tan dulcera, fue la “miel” de arroz, que animo a todo el mundo a utilizarla en la elaboración de dulces.

También tengo que decir que en mi opinión es bueno acompañar la macrobiótica de otras terapias alternativas para acelerar la curación, como es la acupuntura y la hidroterapia de colon.

He llegado al convencimiento de que si desde pequeños nos alimentáramos de esta manera, evitaríamos en el 80% una gran cantidad de enfermedades. Claro que todo ello vendría acompañado de la filosofía que da base a esta forma de alimentación, para conseguir una salud óptima y por más tiempo.

Animo a todas aquellas personas que quieran mejorar su salud a que prueben poco a poco recetas de las que hay en esta página web. Así mismo, Mati es una persona muy preparada y amable que me atendió estupendamente. Si alguien que pasó por el mismo problema quiere ponerse en contacto conmigo para estar más seguro/a de su elección, puede hacerlo al siguiente correo:

maricarmen_lopez_castro@hotmail.com

Un saludo para todas aquellas personas que nos lean.
/Mari Carmen.

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